
Arado de vertedera giratoria Rousan
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El arado de vertedera tiene su origen en Europa Central a finales de la Edad Media. Provocó un cambio profundo en el concepto de labranza del suelo. Mientras los arados antiguos carecían de vertedera y sólo lograban un escarificado superficial del suelo, la vertedera permitió removerlo, enterrar las malezas e iniciar la preparación de una cama de siembra más suelta. También transformó la siembra: mientras antiguamente se iba vertiendo la semilla en los someros surcos que dejaban los viejos arados, en los terrenos arados con arado de reja y vertedera el sembrador iba arrojando la semilla esparciéndola sobre el lecho de siembra. Terminada esta, se pasaba la grada o rastra de dientes para enterrar la semilla.
Con el arado de vertedera se realiza la labranza primaria, esto es, se realiza un corte horizontal, se remueve y se voltea por completo el suelo. Como consecuencia de la inversión de las capas de la tierra, el residuo superficial se incorpora para que se produzca su descomposición fuera del contacto del oxígeno del aire, acelerando el proceso de liberación de nutrientes para que sea inmediatamente aprovechada por las plantas cultivadas.
