Gastronomía

Gastronomía

La micología es el gran tesoro culinario de la provincia de Soria. En primavera, pero especialmente en otoño, sus bosques y prados se llenan de múltiples especies de hongos y setas, reconocidos por su calidad y sabor: boletus edulis, setas de cardo, níscalos, colmenillas, lansarones, parasoles, marzuelos, trufas… la lista es interminable. La mejor manera de degustarlos en visitar los bares y restaurantes de la comarca, donde se ofrecen las mejores recetas de temporada con los ejemplares más frescos y la experiencia de una cocina que siempre se ha basado en los productos que ofrece la tierra.

Tampoco puede visitar Soria sin probar uno de sus productos más emblemáticos: el torrezno. Reconocido por una Marca de Garantía que autentifica su proceso de elaboración, se encuentra en todos los establecimientos de la provincia, con su excelente equilibrio entre carne y corteza crujiente de excelente sabor.

La mantequilla de Soria, en sus variedades natural, salada o dulce, está protegida por el sello de Denominación de Origen, siendo la única de España con esta distinción junto con la producida en la comarca de L’Alt Urgell y la Cerdanya. Se consume sola en tostadas o formando parte de platos y postres diversos.

La especial climatología soriana favorece la curación de embutidos, especialmente el chorizo, que en la actualidad trabaja para lograr una Marca de Garantía. En esta comarca podrá encontrar algunos de los mejores de la provincia, en sartas estrechas o culares, dulces o picantes, pero siempre excelentes.

La carne de cordero y de caza también destacan por su calidad en Soria, formando parte de platos típicos y tradiciones que aún se pueden degustar en muchos restaurantes. Otros productos de gran calidad y reconocimiento son el pan y la repostería, la miel, cangrejos y truchas, productos hortícolas como las patatas, caracoles, quesos, legumbres y excelentes vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero.